Qué necesita tu estudio para pedir un render 3D: checklist antes de escribirnos
Cuanta más información nos llega en el primer contacto, antes podemos dar un presupuesto ajustado y antes empieza el render. Esta es la lista que usamos internamente para valorar un proyecto nuevo: no hace falta que tengas todos los puntos resueltos para escribirnos, pero cuantos más traigas, más rápido avanzamos.
1. Planos o documentación del proyecto
Es el punto de partida. Trabajamos con planos en DWG, PDF acotado, SketchUp o archivos de Revit; cuanto más preciso sea el archivo, menos ida y vuelta hay después para ajustar medidas. Si el proyecto todavía está en fase de anteproyecto y solo tienes bocetos o una memoria descriptiva, también podemos partir de ahí — lo importante es decirnos en qué fase está para ajustar el presupuesto.
2. Si ya existe un modelo 3D (o no)
Si el estudio ya ha modelado el proyecto en Revit, ArchiCAD o SketchUp, podemos partir de ese modelo y ahorrar tiempo de modelado. Si no existe todavía, no pasa nada: modelamos desde cero a partir de los planos. Sencillamente conviene saberlo de antemano porque cambia el plazo y el presupuesto.
3. Referencias visuales de acabados y ambiente
Materiales, mobiliario, paleta de colores, referencias de otros proyectos que te gusten… Cuantas más imágenes de referencia nos pases, más se acerca el primer boceto a lo que tienes en mente y menos rondas de revisión hacen falta. No necesitas un moodboard profesional: capturas de Pinterest o de proyectos similares ya nos sirven.
4. Número y tipo de imágenes que necesitas
¿Es para una presentación a cliente, para un visado, para una promoción inmobiliaria, para redes sociales? ¿Exteriores, interiores, planta o vista aérea? Define también si necesitas imágenes fijas, un recorrido en vídeo o un tour virtual. El uso final condiciona la resolución, el formato de entrega y el número de tomas recomendable.
5. Plazo de entrega real
¿Hay una fecha de presentación, una feria o un lanzamiento comercial detrás? Dínoslo desde el principio. Un proyecto sencillo con un plazo holgado se organiza de forma muy distinta a una entrega urgente, y saberlo con antelación nos permite planificar el equipo y evitar prisas de última hora que afectan a la calidad final.
6. Un contacto claro para las revisiones
El proceso funciona mejor cuando hay una sola persona del estudio centralizando el feedback en cada ronda de revisión. Evita comentarios contradictorios de distintos miembros del equipo y agiliza mucho el cierre del proyecto.
Si te faltan algunos de estos puntos, no es un problema: en la primera llamada o correo los repasamos juntos y te ayudamos a completarlos. Lo importante es empezar la conversación.